
Los Chivarrudos no son solo danzantes: son la risa antigua de la tierra, el eco burlón de los abuelos, el cuerpo que recuerda cuando la historia quiso olvidar.
En Tlaxcala, los Chivarrudos representan una tradición que mezcla sátira, resistencia, ritual y pertenencia. Sin embargo, la modernidad acelerada, la pérdida de transmisión oral y la falta de espacios de reconocimiento han puesto en riesgo esta manifestación que vive más en los cuerpos que en los libros. Leer mas…
Cuéntanos que significa ser un «Chivarrud@» para ti.
Carnaval de Tlaxcala
El Carnaval de Tlaxcala, con más de 480 años de historia, nació en el siglo XVII como una sátira indígena hacia las fiestas de los hacendados españoles . Los tlaxcaltecas, excluidos de los eventos coloniales, parodiaban la vestimenta y bailes europeos con máscaras de madera y trajes extravagantes en plazas y atrios.
- Orígenes y Sincretismo: Surgió entre 1524 y 1525, mezclando rituales prehispánicos de fertilidad para la petición de lluvias con las celebraciones europeas previas a la Cuaresma.
- Significado de los Huehues: La palabra náhuatl huehue significa «anciano» o «sabio», y estas camadas representan la resistencia cultural y el sincretismo.
- Personajes y Vestimenta: Destacan los charros, catrines y otros personajes que parodiaban la burguesía colonial. Las danzas de charros o «culebra» son típicas de zonas como Papalotla, con chicotes que simbolizan la fuerza y la fertilidad.
- Prohibiciones Históricas: En 1699, el Gobernador de la provincia prohibió el carnaval debido a que los versos satíricos ofendían a los españoles y perdían su sentido religioso original.
- Tradición Actual: Hoy en día, es una expresión cultural fundamental del estado que identifica al pueblo tlaxcalteca, con camadas que conservan la tradición de generación en generación.
El carnaval se caracteriza por su gran diversidad, donde cada municipio de Tlaxcala presenta sus propios estilos de música, danza y vestuario.
Conoce la historia del carnaval de Tlaxcala, Video…
Chivarrudos de Xicohtzinco 2026









Chivarrudos de Quilehtla 2026


Historia Política
Dr. Luciano Huerta Sánchez
Buena gestión del Ex-Gobernador de Tlaxcala, Dr. Luciano Huerta Sánchez….»El columnista José Luis Martínez describe «El Comité Nacional del PRI al postular candidato para la elección extraordinaria, se mantuvo en su posición de no ceder más al grupo local dominante, y envió al otro Senador Tlaxcalteca Luciano Huerta como su candidato, quien también había desarrollado su carrera fuera de Tlaxcala. Huerta enfrentó a grupos porriles presuntamente ligados al grupo local dominante”.
«Referencia, Enfoque Noticias Tlaxcala»
Saber más sobre el gobierno de Luciano Huerta.
Cirilo Arenas
Cirilo Arenas fue un militar y líder revolucionario mexicano que participó activamente en la Revolución Mexicana a inicios del siglo XX.
Datos principales:
- Nacimiento: 1894, en el estado de Tlaxcala, México.
- Fallecimiento: 1920.
- Fue uno de los principales jefes revolucionarios en Tlaxcala.
- Luchó inicialmente contra el régimen de Porfirio Díaz.
- Posteriormente se unió al movimiento encabezado por Emiliano Zapata, apoyando la causa agrarista y la restitución de tierras a los campesinos.
Importancia histórica:
Cirilo Arenas es recordado por su papel en la defensa de los derechos agrarios en Tlaxcala y por su liderazgo en las fuerzas zapatistas en esa región. Su figura representa la lucha campesina durante la Revolución Mexicana.
Cirilo Arenas
Cirilo Arenas Pérez y Domingo Arenas Pérez
“Hermanos de la tierra”
Nacidos del surco humilde,
del maíz y la milpa herida,
crecieron oyendo al viento
contar penas de la vida.
No heredaron más fortuna
que un machete y la esperanza,
ni más escuela que el campo
ni más ley que la labranza.
Cuando el hambre fue bandera
y el abuso fue patrón,
alzaron firme la frente
y encendieron rebelión.
Domingo, voz de la sierra,
Cirilo, temple y decisión,
dos relámpagos del pueblo
galopando en revolución.
No pelearon por laureles
ni por oro ni poder,
pelearon por cada ejido
que volviera a florecer.
Por el campesino humilde
que sembraba sin cosecha,
por la viuda y por el niño
con la dignidad deshecha.
Vivieron pocos años,
pero intensos como el fuego;
gastaron toda su vida
defendiendo al labrador ciego
de injusticias y cadenas,
de promesas sin cumplir,
de caciques y condenas
que no dejaban vivir.
Fueron breves como el rayo,
pero eternos en su andar;
porque quien muere por su pueblo
nunca acaba de morir.
Hoy la tierra que pisaron
guarda el eco de su voz:
“Que la tierra sea de quien la trabaja,
que la justicia sea de todos, no de dos.”
Y aunque el tiempo los cubriera
con polvo de antigüedad,
siguen sembrados en la historia
como semillas de libertad.
Porque algunos viven siglos
sin dejar huella ni bien;
ellos vivieron pocos años…
pero los dieron por cien.